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  • Writer: Marissa Galván
    Marissa Galván
  • Jan 20, 2020
  • 7 min read

Updated: Jan 22, 2020

¿Tú sabías que el agua tiene memoria? Esta es la pregunta que Olaf, uno de los personajes de las películas de Frozen le hace al grupo que está viajando con él hacia un bosque misterioso. Olaf es un hombre de nieve, que a través de las dos películas ha ido madurando y adquiriendo conocimiento que se deleita en compartir en los momentos más aleatorios. Su pregunta retórica es contestada de esta manera: el agua, que es parte de lo que compone a los seres humanos, ha pasado por por lo menos cuatro otros seres humanos o animales, antes de ser parte de nuestro ser. Y esa agua recuerda todos los lugares por los que paso.


Las personas que escribieron este libreto no se inventaron este hecho como parte de algún acto simbólico. Partes de la comunidad científica han estudiado esta teoría. En un vídeo llamado «The Memory of Water, h2O Remembers Everything» se presenta que cada vez que una persona diferente toca una gota de agua, esa gota de agua «recuerda» a la persona que la ha tocado de tal manera que, cuando se toman fotos de las diferentes gotas, estas todas son diferentes. De la misma manera, los ríos cuentan historias, dependiendo de donde estén, haciendo que el agua sea diferente en las montañas de donde nace, que en la desembocadura por donde llega al mar.


Creo que esto hace sentido. El agua no es un recurso infinito. Se transforma, se mueve, cambia... y el agua que vemos en el río, es la misma que ha formado una nube o que se ha convertido en hielo en algún momento. Ésta interactua con la naturaleza y cambia con esta interacción.


En Frozen 2, este dato se convierte en algo que recordar, porque mueve la trama de la historia en varias ocasiones. El agua tiene memoria, así que el agua ayuda a los personajes a recordar cosas del pasado que les ayudan a determinar acciones importantes para el presente y para el futuro. Y ciertamente el agua tiene una memoria individual, como esas gotas tocadas por diferentes personas. Pero también tiene una memoria colectiva, como el agua en el río.


EL BAUTISMO NOS INVITA A RECORDAR A AQUEL QUE HA SIDO BAUTIZADO


La historia del bautismo de Jesús es tan importante que aparece en los cuatro evangelios. Los cuatro evangelios nos invitan a recordar lo que sucedió en el Río Jordán. Stanley P. Saunders nos dice que esta historia revela varias cosas sobre la persona que está siendo bautizada.

  • La primera es que Jesús es una persona humilde. Juan bautiza a personas porque están arrepentidas y desean ser perdonadas por sus pecados. Sabemos que para Jesús, este acercamiento no es necesario. Hasta Juan reconoce que el bautizar a Jesús es extraño ante esta circunstancia. Sin embargo, Jesús reconoce el llamado de Dios a través de Juan y se somete a el, reconociendo la importancia de este momento al comenzar su ministerio.

  • La segunda es que Jesús se identifica con el pueblo que ha venido a salvar. Esa identificación es absoluta y ella incluye el participar de las mismas actividades que ese pueblo considera sagradas e importantes.

  • La tercera es que al identificarse plenamente con el pueblo, Jesús sabe que va a sufrir. El sufrimiento será parte natural de la vida terrenal de Jesús y el bautismo es parte de su preparación para el sufrimiento que vendrá como parte de ser el siervo escogido por Dios.

Por eso, al recordar el bautismo de Jesús, ese bautismo, como el agua, al interactuar con nuestras vidas, deja huellas de Jesús. Ese bautismo y el nuestro nos llaman a la humildad, a la empatía y al sufrimiento. Jesús, desde el principio de su ministerio, comienza a dar testimonio de la manera en que quienes son bautizados deben vivir.


Esa manera de vivir es diferente a la manera en que el mundo que nos rodea nos ofrece vivir. El hombre que es declarado Hijo de Dios, se comporta de una manera en que ningún hombre poderoso o dios (con «d» pequeña) se ha comportado. Él no hace las cosas por auto-interés. A él no le interesa el poder como existió en su tiempo. Su camino y su vida dan testimonio de que hay una manera nueva de vivir. Y aún sus decisiones al comenzar su ministerio dan testimonio de esta manera diferente de hacer las cosas. El agua bautismal, al interactuar con nuestras vidas, nos recuerda la vida de quien fue bautizado primero que nosotros. Pero esa agua bautismal viene de un lugar particular, que también debe tener un impacto en nuestras vidas.


EL BAUTISMO NOS INVITA A RECORDAR DE DÓNDE VINO EL AGUA


En los tiempos de Jesús, el lugar a donde se iba usualmente para arrepentirse de los pecados era al templo en Jerusalén. Hay una escena de la película «The Nativity Story» en donde se ve como Herodes, el rey tiránico que ordena la matanza de inocentes en Belén, hace un sacrificio en donde pasa sus «pecados» a una vaca y esta es sacrificada para simbolizar su «arrepentimiento».


Sin embargo, Juan el Bautista escoge un contexto diferente y usa el Río Jordán como lugar en donde dar a las personas la oportunidad de arrepentirse de sus pecados. Sus acciones sirven como una denuncia del templo. Las autoridades religiosas han vendido sus almas de tal manera que el templo ya no representa un lugar puro y sin pecado. El templo y sus empleados se han arrodillado ante los poderes y principados terrenales de tal manera que ya no están sirviendo al Dios de Israel y han perdido su identidad y su exclusividad como un lugar en donde la acción redentora de Dios se lleva a cabo. Han convertido el templo en un nido de víboras.


Juan escoge bautizar en el Río Jordán... y Jesús escoge ser bautizado en el Río Jordán. Jesús decide comenzar su ministerio no en el templo y siendo reconocido por las autoridades

religiosas de su tiempo, sino yendo al Jordán a ser bautizado por un profeta medio extraño y poco usual que era visto como una amenaza para las autoridades religiosas de su tiempo. Esto es un testimonio poderoso que ha veces no podemos escuchar. El bautismo de Jesús señala que él se niega a arrodillarse ante algún poder que no sea Dios. Él no reconocerá ningún templo ni imperio que trate de dominar la vida. La única manera de vivir es honrando a Dios, para que Dios pueda se alegre por nuestras vidas.


Sin embargo, el honrar a Dios no tienen que ver solamente con nuestro comportamiento individual. El ser como Jesús no solamente implica que actuemos con una rectitud que impacte nuestra vida personal, sino que también implica que nuestro testimonio debe impactar los sistemas de injusticia que nos rodean. El agua bautismal impacta nuestro comportamiento y da testimonio de nuestra vida... pero también es parte de un río que debe impactar a los principados, autoridades y poderes del mundo... cuando estos no estan alineados al testimonio de Jesús.


EL AGUA QUE NOS LLAMA A CUMPLIR TODA JUSTICIA


Si miramos al mundo, sabemos que es fácil olvidar que el agua bautismal tiene memoria. Saunders hace una pregunta retórica en su comentario a Mateo 3,13-17: «Sin embargo, ¿qué significa que tantas personas bautizadas dentro del cristianismo sigan comprometidas con la forma falsa de redención que es ofrecida por sistemas políticos y económicos modernos, o por el consumerismo, el racismo, el sexismo o el tribalismo?»


El bautismo entonces adquiere una importancia increíble dentro de la vida de la persona cristiana. No es solamente un momento para celebrar y comer pastel o bizcocho. No es solamente algo que hacemos para vestir de blanco a nuestros bebés y tomar fotos. No es algo que sucede solamente en un momento de la vida y que se celebra para cumplir un requerimiento o para salvarnos de algún mal venidero.


El bautismo es un pacto que Dios hace con nosotres, que tiene el impacto de hacernos responder con un compromiso agradecido que cambia los valores y las prácticas de nuestra vida individual y comunal todos los días de nuestras vidas. Las aguas bautismales tienen memoria y hacen memoria, porque nos ayudan a recordar cosas del pasado que nos ayudan a determinar acciones importantes para nuestro presente y nuestro futuro.


Después de las narrativas de nacimiento, las primeras palabras de Jesús se dan en el contexto de su bautismo: «Permítelo por ahora, porque así nos conviene cumplir toda justicia». La justicia de la que Jesús habla aquí no es una justicia limitada a la conducta moral, sino que habla de lo que Dios quiere hacer en el mundo. Dios quiere justicia, restauración y plenitud. Esta es la meta del bautismo de Jesús y del nuestro: el cumplir toda justicia. Trabajamos para un mundo que pueda cumplir con la intención de Dios de redención y reconciliación.


Cuando trabajamos solamente para nuestra ganancia o interés personal, olvidamos que a quien seguimos fue bautizado en un río y no en el templo. Cuando trabajamos para lograr el reino de Dios, para edificar su familia siguiendo los pasos de Jesús... entonces honramos a Aquel que fue bautizado en el río.


LLÉVAME AL AGUA


La versión del espiritual afroamericano «Take Me to the Water» (Llévame al agua) tiene una estrofa que dice en su idioma original «None but the righteous, shall see God» (Solo los justos verán a Dios). Recientemente descubrí una versión al español y me fascina la traducción que hicieron de este verso: «Solo en su justicia, veré a Dios». El mundo verá a Dios solamente en su justicia. Como seres bautizados, Dios nos llama a vivir y a cumplir esa justicia. Como seres bautizados, tocados por el agua bautismal, debemos vivir en humildad y empatía... pero también debemos llamar al mundo a volver al río, a recordar que el agua bautismal deja huella para que vuelvan a hacer memoria de la redención real y de la nueva vida que solamente puede ser vista en la justicia de Dios. Que Dios nos ayude a hacerlo. Amén.

 
 
 
  • Writer: Marissa Galván
    Marissa Galván
  • Dec 5, 2019
  • 1 min read

Sing out my soul the wonder

of this God who is always here,

who decided to come down and ponder,

what is like to be human beings.


Sing out my soul, the wonder

of this God that sent their own son,

who decided to walk in the footsteps

of the ones that turned against God.


Sing out my soul!

Be thankful for God’s holy grace.

Sing out my soul!

Be merry, find hope in God’s face.

Sing out my soul!

Sing out in place!

Sing out God’s grace.

 
 
 
  • Writer: Marissa Galván
    Marissa Galván
  • Oct 21, 2019
  • 5 min read

No digas «Descanse en paz»

Arelis Cardona es la pastora que predicó en mi ordenación. Estudiamos juntas en el seminario y tuvimos varias clases en común. En una ocasión tuvimos una conversación en donde descubrí que a ella no le gustaba la frase «descanse en paz». Si tu conocieras a Arelis, tu te darías cuenta de porqué. Ella es una mujer que no para nunca, es una mujer que siempre está moviéndose. Es una pastora apasionada y persistente, quien en algunas ocasiones ha tenido dos o tres trabajos. Así que me imagino que, para ella, la posibilidad de ir al cielo a descansar en paz no es muy atrayente. Puedo pensar que para ella el cielo es una continuación de su relación con Dios, algo que ella no ve como algo pasivo o inactivo. Como una mujer que lucha intencionalmente en contra de la violencia de género en Puerto Rico, la veo como alguien que no puede descansar hasta que se le haga justicia a estas mujeres que han sufrido y hasta que han muerto a manos de sus compañeros. Por eso, cuando pienso en Arelis, pienso en todas las mujeres en el mundo que luchan sin descanso por lograr justicia en el mundo.


La viuda persistente

En Lucas 18,1-8, Jesús cuenta una parábola sobre una mujer que me recuerda a estas mujeres. Como quizás has escuchado o leído, las viudas en los tiempos antiguos no tenían esposo, no tenían herencia y no tenían un estatus social. La Biblia siempre está haciendo advertencias sobre no hacer injusticias en contra de las viudas... sin embargo, las viudas siempre parecen ser objetos de injusticia y abuso... y esta viuda ha sufrido una injusticia departe de un adversario. Para alguien en una posición tan vulnerable, esta situación puede ser de vida o muerte.


Imagina que has perdido una moneda de 25 centavos. Si tienes un billete de 100.00 dólares en tu bolsillo, es posible que puedas vivir con la perdida y que no busques la moneda con tanta insistencia. Pero... si solamente tienes 50 centavos en tu bolsillo, y pierdes la mitad de eso... hay urgencia en la búsqueda si no tienes casi nada.


Por eso, la viuda insiste e insiste. Toca y toca a la puerta de este juez, que se describe a si mismo como alguien que ni le temía a Dios ni respetaba al ser humano. Ella insiste hasta que él se cansa de escuchar sus reclamos por justicia y le dice, «¡Ya! ¡Suficiente! No me moleste más. Le daré lo que quiera si me deja en paz».



Ella insiste, persiste y resiste... hasta que consigue que se le haga justicia.

Entonces Jesús termina la parábola con una lección: «Oigan lo que dice el juez injusto. ¿Y Dios no hará justicia a sus escogidos que claman a él de día y de noche? ¿Les hará esperar? Les digo que los defenderá pronto».


Como dice la Rvda. Dra. Margit Ernst-Habib, esta parábola tiene muchas interpretaciones teológicas: la oración y la confianza, justicia y liberación, juicio y fe, persistencia y resistencia, la primera y la segunda venida de Cristo y la vida del pueblo creyente entre otras. Sin embargo, me quiero concentrar en la habilidad de Dios de persistir y resistir... y en la respuesta de la viuda a la persistencia y la resistencia de Dios.



Dios provee justicia

Jesús nos dice a través de la parábola que Dios no es como ningún juez terrenal. Dios escucha. Dios responde. Dios da justicia. Dios se preocupa. La Biblia está llena de momentos y ejemplos de eso. Dios es persistente y paciente con un pueblo que ha rechazado a Dios una y otra vez. Jesús usa esta parábola para recordarle al pueblo que Dios es fiel. Sin embargo, Jesús nos lanza un reto final... «Sin embargo, cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?». La viuda en este caso, se convierte en el ejemplo y en la respuesta a esta pregunta. Dios encontrará fe y fidelidad en la tierra si somos como la viuda.


Dios encontrará fidelidad si oramos sin cesar. Dios encontrará fidelidad si luchamos en contra de la injusticia. Dios encontrará fidelidad si actuamos con valentía en contra de los poderes y principados de nuestro tiempo. Si somos como la viuda, podremos responder al reto de la pregunta de Jesús al final de la parábola con un rotundo afirmativo: el Hijo del hombre hallará fe en la tierra si seguimos el ejemplo de Dios y si somos como esta persistente viuda.


Resistencia / Insistencia / Persitencia / Denuncia / Empeño / Persistencia

Cuando miramos a esta viuda, pensamos en toda la gente que es vulnerable en este mundo... pero la vulnerabilidad no es sinónimo de la impotencia. Amo algo que leí que escribió el Rvdo. Dr. Ediberto López dice en su comentario sobre este pasaje que «la persona vulnerable tiene que poner a los poderosos en desventaja moral. Solo así, los/as oprimidos lograrán la atención de los/as poderosos/as». Amén.


Al mirar lo que está pasando en nuestro tiempo, sigo creyendo tercamente en ese dicho que en inglés dice «When they go low, we go high». Cuando alguien quiera hacernos vivir en oscuridad, tenemos que buscar y vivir en la luz. Quizás somos vulnerables y sentimos que no tenemos poder para cambiar las injusticias en el mundo. Pero la viuda nos invita a agarrarnos de aquellas cosas que nos dar verdadero poder: la oración, la justicia, la persistencia, la insistencia, la resistencia, la denuncia, la determinación y sobre todas las cosas, agarrarnos de la fe en Dios... quien siempre ha sido fiel.


Recientemente tuve una conversación sobre esta parábola con otra de las mujeres fuertes de mi vida, otra de mis viudas. Su nombre es Rosalie Torres. Ella estaba compartiendo conmigo su interpretación de la frase «Rest In Peace». Para ella, las letras R.I.P se convierten en una sigla que significa Resistencia, Insistencia, Persistencia. Solo así se consigue la verdadera paz. Yo hice la observación de que no funcionaba en español... y ella me dijo que pensaría al respecto. Pero al analizar, yo encontré palabras relacionadas: Descanse en paz / D.E.P. / Denuncia, Empeño, Persistencia.


En los momentos en que el mundo te diga que te calles, que te tranquilices, que te quedes sentada... en los momentos en que alguien te diga que lo que quieres lograr no tiene valor... en los momentos en que sientas que tus oraciones por un mundo mejor no están funcionando... se como la viuda... resiste, insiste, persiste, denuncia, actúa con empeño. Dios lo ha hecho también por la humanidad y lo hará una y otra vez. No estás sola. No estás solo. Dios escucha tu clamor. Dios escucha tus oraciones.


Y en los momentos en que alguien te diga, «descansa en paz»... dile las palabras del Rev. Dr. Martin Luther King: «No puede haber justicia sin paz, y no puede haber paz sin justicia».

 
 
 

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