Search
  • Marissa Galván

¿Qué es esencial?



Hace poco, escuche al Vice-Presidente de los Estados Unidos hablar sobre que ya es hora de que las iglesias vuelven a adorar. Y hoy escuche al Presidente defendiendo a la iglesia como algo esencial que tiene que volver a hacerse.


Y tengo que decir que eso me molesta. De hecho, creo que es una ofensa. Esta aseveración me ofende, porque estoy consciente del esfuerzo de muchas pastoras y pastores por dirigir a sus congregaciones en adoración durante estos meses. Me ofende, porque aseveraciones así pretenden limitar la adoración del pueblo de Dios a un edificio. Me ofende, porque recuerdo cómo Dios le negó a David la posibilidad de construir un templo, porque Dios no lo necesitaba. Me ofende porque Jesús fue un maestro de montes, de desiertos, de ríos, de botes y de mares. Me ofende porque cada vez que un político quiere hablar de iglesia lo que hace es tratar de manipular a la gente, quitándole el poder que realmente tiene una congregación limitándola a una caja de madera o de cemento, a un momento particular o a una hora específica.


Somos iglesia… más allá de las cuatro paredes. Somos iglesia… más allá de los horarios y los programas. Somos iglesia… más allá de si podemos abrir la boca para cantar o no. Somos iglesia… porque cada acto que hacemos individual y comunitariamente debe declarar que la meta de Dios no es tener el edificio más grande o el equipo de video más sofisticado, sino que la meta de Dios es construir familia, es crear comunidad, es sembrar gracia, es enseñarnos solidaridad. Cada vez que nos salimos de esa meta… en entonces cuando dejamos de ser esenciales y dejamos de adorar a Dios para adorar otras cosas.


La iglesia ha seguido siendo esencial, aún si no se reúne en un templo. Nadie tiene que declarar esencialidad. Nadie tiene que mandarnos a adorar nuevamente, porque lo hemos estado haciendo con cada reunión de Zoom, con cada blog y meditación escrita, con cada parada, con cada repartición de alimentos, con cada llamada telefónica, con cada vídeo hecho con un teléfono. La iglesia ha seguido haciendo su trabajo esencial y ha seguido adorando a Dios… porque cuando hay verdadero compromiso, verdadera entrega, verdadera devoción, verdadera alabanza, verdadera adoración, verdadera fraternidad y verdadera compasión… no se necesitan edificios o mega nadas. Se sigue adelante… como los discípulos… sin tener donde reposar cabeza… dando testimonio de que seguimos al maestro peregrino, cuya cúpula era el cielo y cuyas paredes eran los valles y los montes.


142 views

© 2023 by Make Some Noise.

Proudly created with Wix.com